Lanzamiento del Torneo “Rosario Chefs”

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La Asociación Empresaria Hotelero Gastronómica de Rosario (AEHGAR), su Escuela y la Fundación Rosario Cocina Ideas tienen el agrado de invitarlo al Cocktail de lanzamiento del Torneo Regional de Chefs. El mismo se desarrollará el día 19 de diciembre en la sede institucional de AEHGAR, Paraguay 327 PB a las18hs.

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Gestión de Prensa

Generar el contenido justo para que los medios de comunicación le den
tratamiento de noticia.
Nuestra relación con los medios regionales y nacionales es excelente, lo que
asegura un éxito en la gestión.
Un servicio de prensa personalizado pensando en las necesidades del cliente.
Cada producto, marca o evento tiene un sello distintivo por eso construimos
estrategias que puedan optimizar ese diferencial.
La relación con los medios de la ciudad y la región, la trayectoria en el mercado y los resultados de las acciones realizadas avalan nuestro trabajo.

¿Para que sirve contratar un servicio de prensa?
En un mercado fluctuante donde proliferan las marcas, es necesario tomarse el
trabajo de pensar, creativamente, la manera de destacar un producto, marcar
su diferencia y posicionarlo como referente.
El servicio de prensa se encarga de construir, sostener o potenciar los
cimientos de una empresa en materia de imagen y cultura comunicacional. En
una primera instancia, se deberán conocer las necesidades del cliente para
poder brindar un asesoramiento integral, fijar objetivos y orientar las acciones
para obtener resultados tangibles.
Qué comunicar, cómo y a quién, son los tres ejes básicos. ASYA se encarga
de analizar los temas que ocupan a la opinión pública, alinear la información
que brinda el cliente con los temas de actualidad, transformarlo en noticia,
difundirla, gestionar la publicación en los medios y hacer un seguimiento y
evaluación de ese material.

¿Qué empresas pueden contratar el servicio?
Cualquier persona u organización puede hacerlo. Los anuncios comprenden
una gran variedad: lanzamiento de productos o servicios, apertura de
locaciones, difusión de acciones presentes o futuras, promoción de páginas

web, responsabilidad social empresaria, eventos en general, actos deportivos,
entre otros.

¿Qué hace un agente de prensa?
Es la persona intermediaria entre la entidad y los medios de comunicación.
Desde la recolección de datos, redacción de gacetillas, gestión para la
publicación y relevamiento de información, debe primar su profesionalismo e
idoneidad para articular la demanda del cliente con la agenda de los medios.
ASYA cuenta con agentes de prensa con trayectoria en la ciudad y aptitud en el
rubro lo que permite desenvolverse con mayor eficacia y obtener resultados en corto plazo.

Organización de Eventos

Acción, estrategia, creatividad, logística, producción y desarrollo.

• Desarrollo, coordinación y producción de eventos empresariales, corporativos, institucionales y sociales
• Lanzamientos de grupos económicos, empresas, productos y proyectos.
• Conferencias de prensa – Salas de prensa – Presentaciones – Exposiciones – Stands.
• Seminarios – Debates – Conferencias – Foros.
• Estrategias de sponsoring.
• Recursos humanos necesarios para el desarrollo.
• Implementación de uso y tecnología necesaria.

Cinco hallazgos

Por Augusto Saracco

1. Delikatessen: jamones de conejo. Aunque parezca una rareza, un criador y productor de carne de conejo se dedica a elaborar jamones de este noble animalito bajo la marca Halali. Vienen en semiconservas en aceite natural, con tres variantes: jamón crudo, jamón ahumado y jamón tipo serrano. Exquisitos y fuera de lo común.

2. Web: Wine-eat. Productos únicos en Internet, de categoría gourmet y elaborados en base a vinos varietales. Hay pastas, conservas y mostazas junto a accesorios y recetas. Para conseguirlos hay que comprarlos on line (www.wine-eat.com.ar), ya que no se venden en comercios.

3. Helados: los nuevos sabores de Häagen Dazs. Strawberry Cheesecake (pleno sabor a tarta de frutillas) y Midnight Cookies (helado de chocolate con trocitos de cookies bañados en chocolate), ideales para disfrutar en casa mirando tele y haciendo nada. Se consiguen en potes de una pinta en supermercados y mini-markets.

4. Bar: uno como los de antes. Raro pero encendido, para sentir la idea de barrio. Se llama “El Pae” y queda en la esquina de Riobamba y 1º de Mayo, en Rosario. Sirven buen café con ricas medialunas o bien un vermouth de mediodía con suculentos tostados y picaditas, o por qué no un buen sandwich “familiar”. Los precios son de antaño.

5. Vinos: la nueva línea de Tomás Achaval (ex CEO de Chandon Argentina). Elabora vinos de exportación con la marca Nómade, incluyendo un Malbec y un Syrah, ambos Reserva de la cosecha 2004, criados 18 meses en barricas francesas y con la característica “Single Vineyard”. Tuve la oportunidad de probarlos y encontré muy buenos exponentes para el disfrute. Aún no están disponibles en Rosario pero se estima pronto arribo.

Andean Explorer, el tren sibarita”

Los vagones se alejan desde Puno, invitando a dejarse llevar por una atención impecable, excelentes platos de cocina “novoandina”, música en vivo y hasta un desfile de moda. Rumbo a Cusco, el paisaje cambia y seduce constantemente en una travesía inolvidable.

DESTACADO 1
Para Primera Clase hay dos vagones del mítico Orient Express ambientados como en un relato de Agatha Christie.

DESTACADO 2
No falta un coche bar con barra y sillones de cuero, y otro con techo vidriado y balcón para admirar el paisaje.

Por Augusto Saracco

Tomar un tren para recorrer en 10 horas sólo unos 400 kilómetros, a pesar de que tenía idea de la belleza natural del trayecto, me tenía un poco preocupado; sobre todo al pensar en qué haría durante todo ese tiempo. Así que aparté de mi equipaje un libro y mi cuaderno de notas sobre el viaje, pensando en utilizar estos elementos como paliativos del futuro posible aburrimiento.

La estación de partida era la de la ciudad de Puno (localidad costera del lago Titicaca), allí una antigua formación ferroviaria de la empresa Perú Rail sería la encargada de cubrir el trayecto en cuestión. Por suerte, aquellos que teníamos boletos de Primera Clase accedíamos a dos vagones del mítico Orient Express ambientados como en un relato de Agatha Christie (boisserie, lujosas telas, sofás a modo de butacas, bronces y elegantes veladores en las mesas); los amables camareros, ataviados con uniformes azules de alpaca, guantes blancos y sus correspondientes gorras, daban la bienvenida y asistían en las ubicaciones.

Una vez a bordo, mi espíritu inquieto me llevó a investigar el resto de las instalaciones en los otros vagones, y así descubrí el coche bar con una completísima barra y sillones de cuero, y continuando más allá, en la cola del tren, el coche observatorio con su techo totalmente vidriado y una suerte de balcón al final, como colgando del tren, para salir y admirar.

Placeres sobre rieles

Ocho de la mañana en punto, suena una campana, y el Andean Explorer emprende su marcha.

La travesía transcurre entre el altiplano, verdes zonas cordilleranas y localidades que saludan y van quedando tras nuestro paso, sólo por nombrar algunas de ellas: Juliaca, Raqchi (donde se encuentra el templo de Viracocha), Urcos (escondite del oro de los incas), el valle del río Vilcanota y Oropesa.

Mientras tomaba mi primer “espresso”, como parte del plan de entretenimientos del tren hubo un show de música típica a cargo de cuatro músicos de la cultura quechua que utilizaban instrumentos originales y llenaban la atmósfera de misticismo entre los humos de sus ofrendas.

Como a las 10 de la mañana anunciaban una copa de bienvenida en el coche bar, allí me esperaba un buen Pisco Sour acompañado de un tipo de maíz tostado. Tras fotos y charlas con ocasionales contertulios, más otros Pisco Sour, llegó la hora del almuerzo. Había menú a la carta, reducida por cierto, pero super atractiva con platos de cocina “novoandina” entre entradas, principales y postres; además una mini carta de vinos, argentinos inclusive (Santa Julia Malbec Roble por 40 dólares). Impecable servicio en todos sus sentidos, lujosa vajilla, atención profesional, y nada de comida recalentada tipo avión; un placer gourmet mientras el tren continuaba su lenta marcha.

Para la hora de los cafés post almuerzo, el viaje estaba en la mitad, y el Andean Explorer alcanzaba el punto más alto de la travesía (4.321 msnm) ya que había llegado a La Raya, un lugar frío y remoto donde hay una parada para respirar el aire casi silencioso y tomar algunas fotos.

Obviamente, y a pesar de la altura y lo inhóspito del lugar, no podían faltar las “cholas” que ofrecían y vendían sus consabidas artesanías.

Luego de la breve parada el viaje continuaba y al poco rato, ya descendiendo, el paisaje comenzaba a mutar en algo más selvático. El tren se iba internando por la selva amazónica y la vegetación iba cambiando.

Mientras admiraba el cambio de escenario externo, un nuevo show autóctono iba sucediendo; en este caso, danzas. Se fue haciendo la hora del té, y comenzaron a servirlo: té en hebras, finger sandwiches y mini pastelería; una placentera pausa estilo five o´clock tea.

A paso seguido, casi sin respiro, ¡un desfile! Sí, a bordo… música electrónica, improvisada pasarela por los pasillos de los vagones, y modelos que mostraban abrigos y sweaters de alpaca, y joyas de plata peruana. El ritmo invitaba a un nuevo Pisco Sour. Luego de esta última atracción sólo restaban escasas dos horas para el relax antes de alcanzar el destino. Casi sin darme cuenta, tras 10 horas de intensa y lujosa travesía, el Andean Explorer me depositaba en el Cusco.

Cinco hallazgos

1 – En el restaurante; un muy buen Risotto de remolachas, queso azul y berros, muy sabroso y en simpática “pot” de servicio, es una excelente opción en Pobla del Mercat ($23).

2 – En vinotecas; un hallazgo de un vino con excelente relación precio/calidad: Finca La Florencia Cabernet Sauvignon 2003, 6 meses de crianza en barricas de segundo y tercer uso. Un vino rico, que dan ganas de seguir. Por apenas $12,90.

3 – En locales de delikatessen; una exquisita y no tan común carne, la de ñandú. Viene en prácticas latitas, conservada en aceite y bien condimentada con hierbas; es carne ahumada producida por Secretos del Monte en San Rafael ($17).

4 – En la web; una nueva forma de ver las cosas, la evolución de un queso Cheddar difundida por la empresa que lo produce (West Country). La idea es ver la maduración en tiempo real de dicho producto, una suerte de “reality show del queso”. www.cheddarvision.tv.

5 – Un bar; que invita a descubrirlo.
En una calle muy transitada de Rosario (Santa Fe…), se encuentra este lugar.

Tiene dos barras, una de ellas remite a los viejos clubes nocturnos, y lo más llamativo es que el fondo de la barra es una biblioteca donde conviven libros muy antiguos con otros más modernos, y algunas botellas de bebidas emblemáticas. Un lindo lugar para disfrutar un café.

6– De importación; Castañas Amazónicas. Una desconocida variedad de fruto seco que viene desde Bolivia, y que ya se consigue en algunos lugares de venta de este tipo de productos. Ideal para comer como snack y darle uso en la cocina y pastelería como si fueran almendras o castañas comunes. Las que hay bañadas en chocolate son riquísimas, aunque por ahora imposibles de encontrar. Sabor sutil, crocante, sumamente interesante ($5 c/100 gramos).

Imperdibles del Altiplano: Bolivia & Perú

Por Augusto Saracco

1. Castañas amazónicas: ideales para reemplazar nueces o almendras; no se parecen en nada a las castañas ya conocidas a nivel local. Sabor sutil a fruto seco, buena textura, sirven para postres, snacks y en platos salados. Son bolivianas auténticas, el dato es que se consiguen en Rosario. $5 cada 100 gramos.

2. Las Cholas: en La Paz, Bolivia. Una especie de patio de comidas pero al aire libre, en la parte baja de la ciudad (al sur). Allí las cholas (o coyas) sirven su típico “sandwich de chola” a la vista, en pan fresco con relleno de cebollas coloradas, ajíes, tomates y finas rodajas de pernil de cerdo cocido. Exquisito para acompañar con un refresco de chicha morada o una cerveza “Paceña”. Sandwich + bebida: $4.

3. Vino peruano: de la marca Tabernero. Este Gran Tinto Malbec-Merlot Fina Reserva es uno de los vinos más ricos que tiene el Perú. Franco, amable, buen carácter en la combinación de ambas variedades y un aroma muy interesante. Obtuvo varios premios; es un vino con estilo propio. No se consigue en nuestro país, pero su precio es de $18 la botella.

4. Viajar en el Andean Explorer: es un tren Orient Express que va de la ciudad de Puno al Cusco en imperceptibles 10 horas por magníficos paisajes andinos. Vagones de estilo con mobiliario de cuero y boisserie, ideal para sentirse compañero de viajes de Agatha Christie. Durante el periplo agasajan con Pisco Sour, un excelente almuerzo de cocina “Novoandina”, música y danzas típicas, desfile de modas y té de la tarde con finger sandwichs. Hay buenos vinos argentinos como Santa Julia Malbec Roble a 40 dólares la botella, casi el triple de lo que se paga acá. El precio del viaje en primera clase one way es de $370.

5. Comer carne de Alpaca: muy común en Perú, en sus distintas variantes como brochetas, bifes o rellena. Siempre la sirven con alguna salsa liviana de frutos de la región o una más fogaratosa con base de “rocoto”. La guarnición infaltable es tipo risottos sin arroz, con quinua o maíces locales. Los precios de los platos con esta carne varían entre los $30 y $60.

6. Pisco Sour y piqueos: en la Taberna El Queirolo, de Pueblo Libre en Lima. Una antigua taberna ambientada como en sus inicios, apéndice de bodega homónima. Sirven una gran variedad de piscos y sus más sorprendentes versiones. Los piqueos (picadas para nosotros) pueden ser en base a quesos, tamales, cavanossi (salame seco y finito estilo italiano), sandwichs “encholados”, jamón de la casa y tacu tacu (estilo de mondongo). También hay vinos de la bodega vecina, pero no muy destacables. Si se quiere sentir un limeño, vaya con un grupo de amigos, pida su botella de pisco preferido, una botella de ginger ale, limas y un buen piqueo; pase toda la noche allí. Precio promedio por persona: $20.

7. Alojarse en el Hotel Machu Picchu Pueblo: está al pie de la ciudadela de los incas. Una suerte de pequeño hotel de lujo en medio de un jardín selvático. Habitaciones estilo casitas, con hogar a leña, gran baño, camas super confortables, espléndidos amenities, aromaterapia y otros detalles de placer; eso sí, no hay televisión y tampoco hace falta. Excelentes cenas y desayunos, all inclusive. Entre otros detalles de confort, el hotel cuenta con piscina, spa, tienda, y propone avistamiento de aves y tour de flores en sus magníficos jardines. Todo pensado para el relax luego de sorprenderse con la maravilla del Machu Picchu. Desde $500 por persona/por noche. Más información en www.inkaterra.com