TE INVITO A LA INAUGURACIÓN

Es habitual que nos inviten a inauguraciones de locales de ropa, revistas, ferias, shoppings, supermercados, cines, librerías, bares…y restaurantes.
Lo primero que vemos en la tarjeta de invitación es de qué se trata, quien nos invita, la fecha y la hora. Obvio que dependiendo de la hora esperaremos un cocktail, una comida, un tentempié, una vitualla, una copa, un algo…. Y luego de quien y qué se trata que comida nos tocará en suerte. Habitualmente en las inauguraciones de shoppings, revistas, cines, locales de ropa, etc. no esperaremos la gran comida o bebida porqué no es su especialidad, pero OH! sorpresa suele tocar comida aceptable en cantidad y calidad y algo normal respecto de la bebida, siempre dependiendo de la hora, si es a las 7 de la tarde seguro que el servicio de catering será diferente a si es a las 9 de la noche; uno es antes de la cena, el otro es en la hora de la cena. Bien, pero ahora hablemos de las inauguraciones de locales dedicados a dar de comer y beber, aunque algunos se enojen deberán hacer su mea culpa por el bien de sus clientes pasados y futuros, en mi opinión este tipo de establecimientos el día de inauguración donde se preocupan en que vayan los famosos, la prensa, los líderes de opinión, el jet set local y las autoridades, deberían jugar su más elevada carta de presentación ante los ojos de todos los personajes ávidos de comida y bebida “gratis” y además de los otros que van / vamos por placer de ver, descubrir, recomendar y luego comentar y criticar (bien o mal).

Las experiencias últimas han sido poco aceptables a nivel oferta comestible, locales increíbles, grandes inversiones, propuestas osadas, gente bella, música ídem, sponsors con chicas divinas ofreciendo sus bebidas, pero ¿la comida?. Es la inauguración, deben mostrar lo que van a vender el día después, pero esto no aparece. Solo algunas mínimas porciones de cosas indescifrables, sándwiches secos que luego no estarán en la carta, empanadas ídem, y otras cosas más (siempre en cantidades mínimas de acuerdo a los invitados) que pasarán raudamente ante las narices de todos, en forma desorganizada, a temperatura ambiente (el de afuera), y que además fueron previamente asaltados por manos de seres hambrientos después de la tercera o cuarta copa de lo que bebieron conteniendo alcohol. ¿Qué significa esto?: falta de planificación y gestión profesional, desaprovechar el momento oportuno; no asesorarse. Todo esto sumado puede llevar al fracaso en el tiempo, es mucho más simple de lo que uno piensa, no hay que hacer todo el menú (recordemos parte del dicho “para muestra…un botón) y gastar fortunas en una buena fiesta de inauguración, es solo utilizar los buenos recursos disponibles en el momento y cantidad justa, pero de manera profesional, solo eso. Si aunque suene raro y feo, la estética dura algo ya que después hay que volver al cirujano, la buena comida puede durar mucho ya que satisface y deja buenos recuerdos, porque eso es lo que todos buscamos en definitiva a la hora de ir a comer, comer…

AUGUSTO SARACCO

Vacaciones con bebidas

Aires de vacaciones por todos lados, despedidas everywhere, cocktails de fin de año, reuniones sociales y otras poco “sociables”, y uno medio que se atosiga de tanto bocadito, sándwich, pincho, vinos a malas temperaturas y tragos con bebidas de dudosa procedencia; yo en verdad en estos eventos si no conozco al organizador del servicio de catering opto por tomar agua… las buenas bebidas se consiguen en otro lado y pagando. Pero bueno, volvamos al lugar de partida que son las vacaciones.

Muchos optan por las playas, otros por las montañas, otros por quintas cercanas, algunos a grandes ciudades vía largas horas de vuelo y otros solo por quedarse en casa. Siempre creo en cada ocasión bien hay una bebida, un CocktaiL o un vino… no se porque pero me inspira, y aclaro para que no pienses que soy alcohólico que si no hay algo bueno opto por el agua (mineral).

Cuando pienso en las bebidas para cada lugar de vacaciones elegido, hay muchas situaciones extras que también me inspiran, y los menús o platos que acompañen también, pero para dejar de lado estas cuestiones aleatorias solo voy a pensar en que con cada lugar.

Playa, mar, rumor del mar y me vienen ganas de bebidas blancas (spirits) donde vodkas, gin & ron se combinaran con frutas y otras bebidas livianas, una buena licuadora o mixer, hielo y otras vituallas y a jugar: ron, ananás fresco, leche condensada y gotas de lima + hielo en licuadora es algo parecido a una buena piña cola “fatta in casa”; si te da hambre palta con camarones, endibias, aceite de oliva, gotas de tabasco y de limón. Con el vodka le agregamos algún fruto rojo (es época de arándanos, frambuesas, cassis, etc.) también en licuadora con azúcar y hielo más un toque de Cointreau o Triple Sec; muy bueno para acompañarlo con quesos (uno azul, uno de cabra y uno ahumado), tostadas recién hechas de pan francés pintadas con aceite y briznas de romero fresco. Con gin, como dice mi amiga, solo un buen Saphire Bombay & Tonic con mínima rodaja de limón sutil y apenas bebida gaseosa tónica; unas rabas crocantes con salsa tártara ó unas vieyras y calamaretes hechos a la plancha con chorrito de oliva, apenas sal y dos gotas de salsa inglesa, vas a ver que bien se acompañan con los aromas del gin.

Vamos a las montañas, aire fresco y seco, a la noche que refresca un poco, acá si que se imponen los vinos tranquilos, buenos tintos livianos y jóvenes, blancos frescos ó apenas pasados por madera, y animalitos que crecen o se crían en la zona de esas montañas y que suelen asarse, o cocinarse en hornos o porque no en sabrosas empanadas. Merlot de la patagonia, Pinot Noir del alto valle o del sur de Mendoza, Viognier de San Juan, Chardonnay salteño, Sauvignon Blanc ó Semillón de alguna de esas zonas, Torrontés de Chilecito, o un Syrah muy joven de Catamarca; son los vinos que pueden marcar nuestra estancia en zona montañosa, lo ideal es llevar una cajas variadas en su selección para que cada comida se arregle bien con los vinos indicados o nuestro estado de ánimo. A no perderse los regionales que suelen ofrecer las zonas de montañas o sierras en materia de charcuterías, quesos, panes, hierbas frescas y vegetales ídem; porque al escasear la humedad en el aire todo se puede madurar y conservar mejor que en nuestra húmeda región.

Y si toca quedarse en esta húmeda región, los vinos espumantes nos alegraran las estadía en casa o en una quinta alquilada o flotando en barco amigo por nuestro genial río marrón y plagado de mosquitos, aunque es sabido que a estos despreciables insectos les hacen mal las burbujas así que si tenemos copa de espumante en mano no pican.

Espumantes hay cada vez más, para el verano prefiero los menos complejos, frescos en sabores y aromas, clásicos blanc de blancs como esos que tienen cortes de Chardonnay – Chenin ó Semillón, algunos también con cortes clásicos con Pinot Noir; bien podrán ir solos o porqué no en originales cócteles. Los demi sec los podemos usar como aperitivos así solos y fríos ; los brut mezclados con pulpa de duraznos para sentirnos en el Harry´s Bar de Venecia con “Bellini” en mano (al menos podremos encontrar quizás aromas que nos circunden similares a los de los canales venecianos); los extra brut con un toque de pulpa de frutos rojos hará a la vez algo similar a un “Kir Royale” de rancia estirpe francesa pero algo más local y no tan licoroso (el CocktaiL original lleva licor crema de cassis); los brut nature sirven para acompañar las comidas ya que llevan menor cantidad de azúcares que los anteriores y al ser mas secos quizás acompañen muy bien los incansables asados veraniegos; y los rosados para los postres, acompañando helados o semi freddos de turrón y chocolate, o una bavaroise de limas ó lavandas.

Los espumantes refrescan, hacen que la humedad apenas se sienta (es como a los mosquitos, las burbujas) y las noches se harán interminables, como todos queremos que nos pase con las vacaciones, solo la rutina aquí se transformará en un ruidoso descorche.

Buenas vacaciones ¡!!

AUGUSTO SARACCO

VERMOUTH CON PAPAS FRITAS…

Que buenos recuerdos me traen el vermouth y los aperitivos. Recuerdos de familia, quizás en Italia donde mi abuelo, padre, tíos y sus amigos se reúnen, y reunían algunos que ya partieron, en torno a la barra de un simple bar de pueblo a compartir ese saludable y llamador del apetito, trago que siempre se acompaña de pequeñeces para ir engañando al estómago.
En nuestro país es una costumbre un tanto olvidada que las varias compañías productoras de vermouth, amargos y americanos se empeñan por re vivir constantemente. Hechos con bases de vinos y una serie casi secreta de hierbas y especias combinadas siempre han sabido ganarse un lugar en todo el mundo, por eso me gustaría una vuelta a esos y aquellos clásicos aperitivos, con sus correspondientes compañeros al paso.

Los clásicos rojos (Cinzano, Dubonnet, Punt e Mes, Martini) con soda, hielo y quizás una rodaja de naranja es sencillamente una apertura ideal para acompañar unos sencillos chips calientes de jamón crudo de Parma, tomate secado al sol y una sutil lámina de parmesano; y oh sole mío…

Un gran tradicional es el Americano (Gancia, Martini dulce) que es el aperitivo blanco, que solo lleva hielo y limón, apenas batido (te acordás la publicidad ¿?), y que tan bien estará con una bandejita que contenga unas papas fritas, unos dados de queso pategrás y fetas de mortadella con pistacchio; galletitas crackers y punto. Aunque que bien le viene una simple pizza de molde solo con mozzarella, un manjar, cortada en cuadros y apenas tibia; se me hace agua a la boca mientras escribo.

Un poco más sofisticado es el Campari, ese bitter rojo anaranjado, que tan bien queda con soda o con jugo de naranjas; siempre con hielo. Acá para mitigar amargores un buen queso cuartirolo con chorrito de buen oliva virgen extra, salame de puro cerdo cortado bien fino pero de picado grueso (por favor ¡!!) y un pan crocante con poca miga y buena corteza. Si, te tomás dos vasos casi seguro.

Capítulo aparte es el archi conocido fernet mezclado con bebida cola, pero no forma parte de los aperitivos de mi lista ya que me parece feo, aunque no desmiento haber tomado una copita de fernet junto al café alguna vez en mi vida. Pero bueno, si te gusta el fernet con soda o gaseosa creo que unos montaditos de una mayonesa a base de ajos untada sobre una buena rodaja de pan, con una feta de jamón cocido de los que vienen horneados, y no hechos un prisma de colores raros gracias a los fosfatos y aditivos, es una buena compañía para tan fea bebida. Si tengo una excelente opción para esta bebida negra que es un aperitivo al estilo, que se toma en el más tradicional de los bares de Milán, queda en el ingreso de la galería Vittorio Emanuele II frente al Duomo , allí en Zucca lugar donde entre otras cosas a mediados de 1800 se creara el Campari, elaboran y degustan su tradicional aperitivo con la marca del lugar hecho a base de ruibarbos con agua mineral gasificada, hielo y cascarita de limón, delicioso, además en la barra sirven infinidad de tentempiés libres para acompañar el trago, un placer.

Hay muchas marcas, muchas opciones, cada cual con su fórmula y provenientes de Italia, Francia, y otros países, casi siempre y a modo de aperitivos apenas se los mezcla con algo aunque bien son usados en coctelería. Lo bueno de ellos es el placer que causan, de que manera nos reúnen con amigos en una mesa o con desconocidos en una barra; y que bueno se llevan con cosas muy simples que todos bien conocemos como “picada”, la más simple o la más lujosa, pero siempre será la más exquisita. Por eso hagamos todos el intento de rescatar al vermouth con papas fritas.

Augusto Saracco para Doquier.

Gastronomía Rosarina en Mendoza

Nuestro movedizo y emprendedor gastronómico Augusto Saracco amplió las fronteras de nuestra ciudad para brindar sus servicios.

Desde hace algunas semanas, la calidad de Rich Restaurante puede ser disfrutada en San Rafael, Mendoza, ya que este empresario gastronómico se hizo cargo de la concesión del Restaurante del Hotel Tower Inn & Suites.

Se trata de un Restaurante diseñado para los comensales exigentes, combinando una cálida ambientación, excelencia en el servicio, y creativa cocina basada en productos regionales y de tendencia mediterránea.

Asimismo, se ofrece un menú que se renueva constantemente, único en todo el Sur de Mendoza, con almuerzos relajados o de negocios, cenas de encuentros, y wine bar.

De esta forma, aquellos rosarinos amantes de la buena mesa, que se encuentren en San Rafael, sea por turismo o trabajo, podrán acceder a los mejores platos del Rich, pero en pleno centro de la capital mendocina

Augusto Saracco para Doquier.

El pan dulce y sus leyendas.

Imaginar una navidad sin pan dulce sería casi imposible.

El pan dulce tiene más de 500 años de vida y la historia no se pone de acuerdo sobre su verdadero origen. Nació en Milán en el siglo XV en la corte del Duque Ludovico; pero hay leyendas que le atribuyen diferentes orígenes.

una versión romántica cuenta que el “panettone” es hijo del amor entre Ughetto, criador de halcones del Duque, y Adalgisa, la hija de un panadero. La pareja tenía que verse a escondidas porque su relación era prohibida, y una noche en la que el muchacho colaboraba con su amada en las labores nocturnas, improviso un pan con pasas de corinto, frutas abrillantadas, azúcar, agua de azahar y manteca, que de algún modo dejó a todo el mundo con la boca abierta. Este casual descubrimiento se produjo casi en el umbral de la navidad, y el halconero Ughetto siguió repitiendo su mágica fórmula cada año para esas fechas, hasta que la fama de ese “pan” superó las fronteras del pueblo.

Otra versión atribuye el invento a unas monjas de convento que cansadas de la castidad culinaria decidieron dar alegría al pan preparando una masa dulce con harina, huevos, pasas y frutas confitadas. El éxito fue tal que el “pan dulce de las monjas” llegó a convertirse en un verdadero hit renacentista.

Otra de las versiones conocidas también tiene por escenario la corte del Duque Ludovico. Una noche de navidad, al cocinero principal de la corte se le quemó el postre, y para remediar semejante desastre decidió ofrecerle a su jefe una porción de una curiosa torta con uvas pasas y frutas que había preparado esa misma mañana Tony, su ayudante de cocina. Y el “pan de Tony” parece que tenía sus encantos porque Ludovico no dejó ni las migas y mandó que elaboren una docena más para convidar a su corte; estaba naciendo así el “panettone” que todos conocemos.

Leyendas son leyendas, y aunque suene parecido panettone no quiere decir “pan de Tony” sino que literalmente significa pan grande.

Lo cierto que lo mejor para acompañarlo, más allá de sus orígenes, la mejor bebida para acompañarlo es el vino espumante, aunque un vino blanco de los tardíos también estará muy bien. Otro de los compañeros ideales es un vino

de oporto o un marsala italiano. En fin, como su origen al pan dulce se lo puede acompañar de muchas maneras, que sin dudas la mejor será la que uno elija.

Good Life! Augusto Saracco

La champagne krieg

“La champagne krieg (Guerra del champagne), una guerra que no fue”

Terminó el año, y comienza la guerra interna por haber bebido anche y comido tanto. Uno de los grandes protagonistas de esto ha sido sin dudas el vino espumante, que es lo más similar al champagne que se produce en nuestra patria. Convengamos que a este vino se lo debe servir frío (entre 6º y 8º c) sin hielo y en copa tipo “flûte”, que además de ser más elegante esta copa cumple una buena función, la de conservar los aromas y gráciles burbujas que los contienen.

Este breve prólogo viene a cuenta del proyecto que podría haber sido la “Champagnekrieg”, guerra del champagne, una historia que apareció entre los numerosos documentos del fûhrer en los abiertos archivos de kgb. Según trascendió, el plan de la champagnekrieg se gestó en 1916. Por esos días la guerra (1ª mundial) estaba totalmente equilibrada entre ambos bandos y los hombres morían de fiebres y aburriemientos en sus barrosas trincheras. En ese entonces el cabo Adolf Hitler presentó su plan a la superioridad que podría decidir el curso de la guerra.

La idea era simple: lograr romper las líneas de defensas francesas a la altura de la champagne y ocupar la región. A partir de ahí apoderarse de las bodegas productoras, arrancadas de sus centenarias cavas, millones de botellas de champagne serian arrojadas en las trincheras enemigas. Antes de que los oficiales pudieran reaccionar, los soldados habrían bebido unas cuantas y escondido el resto. Y ya se sabe que nada se opone tanto como el champagne al espíritu guerrero. El enemigo cambiaría su belicosidad por jolgorio, libido y desenfreno, lo cual sería presa fácil para las fauces germanas.

El plan fue discutido en las altas esferas pero rechazado, según dicen el kaiser no lo encontró muy patriótico.

Esto del patriotismo trae a cuento un episodio ocurrido antes de la guerra en el que Wilhem II Kaiser de Alemania, invitó al canciller Bismark a una cena en la que sirvió caviar rojo del Báltico y espumante alemán, que el canciller rechazó con mano de hierro mientras explicaba que el solo toleraba caviar del caspio y champagne francés.

-“Como comprendereis, canciller, no estoy haciendo economías. Este es un gesto patriótico, que deberíais apoyar”.

-“Yo pongo, majestad, al servicio de la patria mi corazón y mi cabeza, pero no mi estómago.”

Basándose en este y otros gestos reales, el historiador holandés Joop Van Den Braete concluyó que muy difícilmente el Kaiser podía aceptar una forma tan poco patriótica de definir la gran guerra.

La champagnekrieg, en cualquier caso, nunca tuvo lugar. Pero queda algo significativo: es tan fuerte la reputación del champagne como pacificador, como portador de disfrutes y placeres que un estratega loco pero no tanto como Hitler pudo llegar a creer en su utilidad para doblegar al enemigo.

El champagne ante todo, es una herramienta “Good Life”.-

Augusto Saracco

Maridajes Good Life

Noviembre de 2004

Época ideal para terrazas “alfresco”, disfrutar de las horas azules, un momento único que nos brinda esta estación. Vinos frescos y/o refrescados, cócteles livianos & finger food se imponen. música… Tony Benet, Groove Armada ó el último compilado Setephane Pompugnac “Hotel Costes Sept”.

Si preferís tintos, refrescá una botella de Sangiovese “Don Cristóbal”, o un Merlot “Malma nqn” o porque no uno de los últimos bivarietales de Norton; todos se llevaran de maravillas con unas endibias, queso cheddar y jamón ahumado (tipo speck). Si tus ganas van a los claretes, tres top ten rosados: Syrah Rose “Santa Julia”, Malbec Rosè “Rivier” ó el rosado de “Callia”, se pelean por provocar placer, un poco más enfriados que los tintos estarán gloriosos al acompañar pequeñas pizzas (al taglio?), no de esas finitas, apenas con tomates frescos, camembert maduro y pimienta negra, después me contás…

los blancos; en esta época llevan las de ganar, fríos pero sin exagerar, acá me quedo con cinco opciones: Sauvignon Blanc de finca El Portillo, Viognier-Chardonnay de Cavas de Santos, Pinot Grigio centenario de Graffigna, Torrontes Tardio de Etchart, y Tocai Friulano de Rivier, todos 2004 y con muchas compañías; una focaccia con romeros, brie y radicchio; tostaditas con queso crema, ciboulette y un detalle de algún ahumado; chips de berenjenas a la plancha con puerros y aceite de oliva… y sigue la lista.

Los espumantes, dan ganas, pero te lo cuento en la próxima nota.

Y ahora una de mis otras pasiones, los cócteles. Acá van algunos simples, para armar en casa, directos en vasos altos con hielo: *1 vodka, ginger ale y campari, rodaja de naranja; *2 ron blanco, jugo de pomelos rosados, touch de cointreau y hojas de albahaca; *3 martini bianco, gin bombay y jugo de naranjas más una flor de lavandas. Sí, los tragos con hierbas son un must. Appetizers para ellos???, unos crostines con paté maison y pepinillos; otros crostines con tomates y ajos confitados + zucchinis fritos; y sino unos buenos bastones de papas recién fritos con hojas salvia, sal marina y piemienta negra.

La estación del solo, de los colores, de las brisas, y de los perfumes, nos invita a muchos más… pero ya depende de la imaginación de cada uno, de encontrar los propios maridajes perfecto, es sólo una cuestión Good Life.

Augusto Saracco

Maridajes patrios

Se acerca la época de fiestas patrias varias, así que es momento de pensar el que con que, mientras suena un minué en versión remixada por Tomás Caturla en x4. Desempolvamos abrigos, escarapelas, y ya dan ganas como de guisos. El locro se acerca, y nos ponemos a dudar con que vino lo acompañamos el 25 de mayo a mediodía, aunque primero las empanadas: si son de las dulces bien vale un blanco del 2004, para esta época los Chardonnay con cortes de semillón abren el juego, si las empanadas pican un poco y las cocinaron en horno, acá la cosa es apenas más compleja, probar con un Sangiovese o Bonarda también 2004, van a casar bien con picores; pero atenti si son “pasteles”(empanadas fritas en Mendoza) acá sí metale al Malbec joven o un buen Torrontés de Salta, no escatime en decisiones. Y si llego la hora del locro, cada cual le pone lo que cree que va (cueritos variados, orejas, chorizos, salchichas criollas, garbanzos, porotos, patitas de cerdo, etcs. y más etcs.) , la enjundia del vino juega un papel importante, así que nada de vinos finitos, poco complejos, sin estructura; un buen Syrah de San Juan, un Cabernet Sauvignon de Mendoza, o un Tannat de Salta le van a hacer frente al guiso patrio más famoso.

También es época de humitas, si son clásicas un Viognier o Tocai ayudan con el dulzor del maíz; si pican, algo que limpie y amaine como un Merlot patagónico o un rosado (cuando lleguen en junio los del 2005). Ya me olvidaba de los pastelitos de dulces varios (membrillo, batata, zapallo o alcayota) con un vino cuasi dulce, unos de esos tardíos mendocinos pero los de buen precio, no costosos porque si como muchos, y seguro que un vino fortificado, de esos tipo oporto nuevos, también harán pareja con los pastelitos. para los tardíos atentos que hay de semillón, chenin, torrontes y viognier, cada cual con lo suyo pero ricos, me viene a la memoria un cosecha de otoño semillón para esta ocasión, no se pero inspira.

Y si, no me voy a olvidar, es época de pucheros, las verduras y carnes hervidas, acá los condimentos nos van a condicionar el vino, ya que los ingredientes por su forma de cocción no merecen vinos muy complicados, pruebe los genéricos, esos que por ahí están sin cosecha, los clásicos argentinos de etiquetas de toda la vida, cuanto más fuertes sean los condimentos que usemos en el puchero un tanto más antiguo buscaremos el vino, fórmula simple pero que no falla.

En fin, todos de pie, cantando el himno, tratando de no desentonar como nuestros vinos con nuestros platos. Salud y que viva la patria!!!

Augusto Saracco

Maridajes Good Life X-MAS

Mientras escuchaba villancicos, la navidad pasada, me preguntaba que beberán Papa Noel y los renos para esta época; la respuesta más que obvia ya que andan por el polo norte deben andar de vodkas y destilados, ningún ponche raro o espumante liviano, para ese frío y con tantas calorías por ingerir, nada mejor que bebidas de no menos de 40º.

Pero sin dudas en este hemisferio la cosa cambia, Papa Noel no pasa por el calor, además que el vodka lo dejo off side Argentina.

Preparemos entonces una situación más acorde a lo local, música de Tonny Benett, Frank Sinatra y Harry Conick jr., quienes han editado ediciones especiales para las fiestas de fin de año, sin la necesidad de escuchar el clásico “…we wish a merry x-mas & a happy new year…”, también el bossa va muy bien para esta época, por la cosa melancólica creo. Las bebidas deberán ser más frescas, livianas, sin tanta graduación alcohólica; para quienes prefieren sangrías y clericots, les sugiero: sangría de vino tinto merlot con touch de cointreau/ triple sec, rodajas de naranjas y limas + hielo; el clericot sólo de sauvignon blanc con frutos rojos (berries, arandanos, cassis) pétalos de jazmín y abundante hielo; aquí sí, el maridaje con platos ultra clásicos fríos como un vitello tonnato (carne fría en fetas, salsa thoné con gotas de tabasco y orégano fresco más chips de remolachas para acompañarlo); sino verduras asadas y frías (berenjenas, zucchini, tomates, batatas, cebollas, papas) con una salsa allioli, o un super clásico como el blanco de pavita con una golf a base de puré de tomates, salsa mayonesa, y salsa perrins, nada de ensaladas rusas pesadas y harto aburridas que solo combinan con gaseosas.

Algo más sophisticated serian vinos blancos tardíos, algo dulces, con foie gras vuelta y vuelta + endibias confitadas en oliva, platos de quesos fuertes (blue cheese, camembert estacionado, revolcón o gruyere picantón) y carnes ahumadas, estarán super bien en una combinación casi perfecta.

Con los espumantes… yo los dejo para el final, opto por los brut nature, no tan secos como los extra brut, más amables al paladar, invitan a tomar siempre un copa más, ideales para los dulces, que deberán ser sutiles (nada de turrones, garrapiñadas, y esas cosas pesadas que van bien con los vodkas en el polo norte); si a budines etéreos con un apenas de frutos secos y dejos cítricos; espumas de frutos rojos con un poquito de chocolate amargo ó helados creativos donde agregarles merengue, coulis de frutas o algún licor de los buenos será un must.

Si dan más ganas de seguir bebiendo, ahí si pasaría a los smoothies (esas mezclas donde una maquina las hace por uno), un buen mixer o licuadora potente, cantidades importantes de hielo, un buen ron aromático, jugos de frutas tropicales, azúcar, y hierbas como menta y albahaca, jugo de limón sutil, imaginación y buenas copas; seguro que el amanecer nos alcanzará, casi seguro compartiendo la mesa con Papa Noel y los renos, que nos habrán traido algún resto de la comida de esa noche para apaciguar el exceso de copas; y si aparecen con un vodka helado, ¿quién se va a negar?.

Merry x-mas, happy new year & Good Life!!!

Augusto Saracco

Nota Atypica

Consumos por Augusto Saracco

“Pizzation”

Pizza, pizza, pizza. quien no ha dicho alguna vez : -“muero por una pizza”, y encima más de una vez nos hemos sentido al borde de la muerte por exceso de consumo de pizza, o peor por haber comido una de pésima calidad; pero si a todos nos gusta una buena pizza.

Hoy en buena medida es muy fácil comerla en casa ya que llega desde interminables delivery, a veces llega fría, otras chorreada, algunas gomosa, y pocas veces correcta. Pero bueno a la pizza en su mejor momento hay que comerla recién salida del horno, la parrilla, el grill , el de barro (hoy te ofrecen donde querés que la cocinen, si), porque es la única manera de que esté caliente, crocante y entera. por eso a no quejarse, si querés comerla vía delivery, tenés que tener el horno de casa caliente, apenas llega la ponés tres minutos y santo remedio, mejor que sacada de la caja va a estar.

Veamos más opciones: vas al super y comprás una congelada tipo disney; o sino una colorida armada con todo lista para el horno aunque de dudosa manufactura. Otra opción es ir a la panadería comprar una tipo “pre”, llenarla de cosas que se te ocurran y comer como si fuera pizza de autor. O mejor, aunque hay que trabajar, haces tu propia masa, la cocinás, le ponés salsa o no, le das la forma que más te gusta, y esa si es tuya.

O mejor te vas a una pizzería que te atraiga, que seguro además tiene delivery, y te ponés a elegir de una interminable lista donde te ofrecen, al horno o parrilla; molde, piedra o media masa; harina común o integral; faina, rellena, filoscios. después capítulo aparte las secciones nombres, donde figuran las clásicas; las gourmet; las novedosas; las de la casa; las amilanesadas (my god, pizza de milanesa un injerto), y las psicodélicas, esas que llevan por ejemplo: ananás, cerezas, palmitos, salsa golf, pollo, cebollas, roquefort; es como un licuado de entrada+plato+postre.

uUf, cuantas variedades, cuanta opción, cuanta cosa. hace unos años era más fácil, una docena de variedades, una sola masa, un solo tamaño. en fin hoy día la imaginación da para mucho más.

Pizza & drink: los mejores maridajes con las bebidas.

-para cerveza negra: mozzarella y una variedad de hongos.

-para cerveza rubia: mozzarella, cebollas y panceta crocante.

-para vino blanco (torrontes o sauvignon blanc): mozzarella, rúcula, tomates secos, ajos y oliva.

-para vino tinto (malbec o cabernet sauvignon): cuatro quesos con alcauciles crocantes y pimientos asados.

– para champagne o espumante: una clásica “reggina margherita” con mozzarella, rodajas de tomates y hojas de albahaca.

– con gaseosas: básica de mozzarella, jamón y aceitunas, no pidas más.

– con agua: haces la masa…

Best Buys: recomendaciones de las que podes probar sin dudas de mis 5 elegidos.

-via apia: “super de fugazzeta ii” buenísima, de cebollas rellena con mozzarella y jamon.

-la vendetta: “siciliana” a la parrilla con mozzarella, rodajas de tomate, albahaca, aceitunas negras, aceite de oliva.

-pizza hot: “cuatro quesos” la de molde , muy rica, y con 4 quesos; en serio.

-maddalena: “mediterranea” otra muy sabrosa a la parrilla

con mozzarella, berenjenas, tomates en cubos, aceite de oliva y provolone rallado.

-rich : la clásica de todas las mañanas, de molde, grande alta, pincelada con aceite de oliva, la masa sola con sal gruesa, y cebolla bien tostada.

Personajes & pizza: estas son las pizzas que mas consume la gente conocida.

Marcelo Megna (chef del hotel riviera) : a marcelo le encanta una de mozzarella, tomates, albahaca, pimienta negra y aceite de oliva. simple y mediterránea como el chef.

Hermes Binner (intendente de la ciudad): al doctor le fascina la de cuatro quesos; seran sus raices suizas???.

Fernando Farina (director del museo castagnino): algo abstracto, una obra efímera, de mozzarella, aceitunas negras y tomates.

Mariela Spirandelli (conductora de tv): una divina como ella, con queso provolone, tomate en concasse, pimienta negra y touch de oliva.

Augusto Saracco